La aerotermia es una energía renovable que permite obtener energía limpia a través del aire para cubrir la demanda de calefacción, refrigeración y agua caliente en los edificios, aprovechando el calor del aire del entorno, y proporcionando un ahorro de energía y una mejora de la eficiencia energética en la vivienda.
¿Cuáles son sus principales ventajas?
Las principales ventajas de un sistema de aerotermia son las siguientes:
¿Qué precio tiene un sistema de aerotermia?
Al igual que la energía solar fotovoltaica se transforma en energía para nuestra vivienda gracias a los paneles solares, la aerotermia utiliza como principal sistema la bomba de calor. El precio de este sistema, oscila entre los 300 € que cuesta la bomba de calor más barata y económica (que suele ser la de aire-aire), hasta los 5.000 € – 6.000 € que cuesta un sistema de aerotermia que cubra todas las demandas de climatización más agua caliente sanitaria.
Existen 2 tipos de bombas de calor:
Bombas de calor aire-aire: Obtienen la energía del aire del exterior de la edificación y la transmiten a la estancia a través del aire.
Esta tecnología eficiente es una buena opción como sistema de calefacción centralizada en edificios.
Bombas de calor aire-agua: Transforman la energía del aire del exterior de la edificación, pero esta vez la transmiten a la estancia a través del agua, haciendo que pueda ser utilizada para climatizar (con un sistema de suelo radiante o radiador de agua, por ejemplo) o para cubrir la demanda de agua caliente.
El compresor que tiene la bomba de calor funciona a través de energía eléctrica, así que su funcionamiento tiene un pequeño coste eléctrico.
Se estima que lo que gasta la bomba es en torno a un 50% y un 75% menos de lo que se pagaría si quisiéramos tener un servicio parecido por los medios habituales, ya que por cada 4 kW de energía que obtenemos solo necesitamos aportar 1kw, qué es lo que pagaríamos.
¿Cuánto cuesta la instalación de bomba de calor en una vivienda?
Esto dependerá de la superficie y del tipo de instalación, pero se amortiza muy rápido, entorno a los 2 o 3 años con una instalación convencional y 1 año si la combinamos con energía solar térmica. Es el sistema de energía renovable más ventajoso en relación a la inversión necesaria y el tiempo de amortización.
La instalación de un sistema de climatización por aerotermia ofrece una solución más completa ya que no solo podemos obtener calefacción o refrigeración, sino que al mismo tiempo podemos usar este sistema para el agua caliente sanitaria, con lo que nos ahorramos el gasto en gas natural o el butano tradicional.
¿Cómo funciona la aerotermia?
Incluso en pleno invierno, el aire contiene calorías, la aerotermia nos permite captar esta energía gratuita y utilizarla para calentar/refrigerar una vivienda. Esto es posible gracias a un sistema de captación y traspaso formado por dos elementos: una unidad exterior que capta las calorías, y una unidad interior que se las traspasa a lo que queramos calentar, bien sea un circuito de tipo calefacción central, o un sistema que nos proporcione agua caliente para el hogar. Del transporte de estas calorías entre las dos unidades (la exterior y la interior) se encarga un fluido refrigerante que circula entre ambas y que está impulsado por un compresor.
¿Tengo que hacer obra en la vivienda?
Esto dependerá de lo completa que se quiera hacer la instalación, como en cualquier otro sistema de calefacción o refrigeración. En este aspecto no se diferencia en nada con los otros sistemas de calefacción convencionales (suelo radiante, aire acondicionado, calefacción central…) ya que la forma de repartir el calor o la refrigeración es similar, solo cambia el modo de obtener la energía, que en este caso es más económica y nos permite ser más autosuficientes.
La calefacción por geotermia con bomba de calor, junto con la aerotermia,son dos de los sistemas de climatización más eficientes que existen en el mercado.
¿Permite combinarla con otras energías renovables?
En el caso de que queramos combinarla con otra fuente de energía renovable es totalmente factible ya que el compresor, que es lo único que consume energía por la que pagaríamos, se puede alimentar con placas solares, energía eólica o cualquier otra fuente de energía renovable que tengamos disponible.