
Al actual ciclo alcista en el inmobiliario, comenzado a partir de 2014, le quedan unos cuantos años de crecimiento sólido, sobre todo en la construcción de vivienda nueva, como señalan los seis primeros ejecutivos de las grandes empresas del sector: las socimis Merlin y Colonial(presentes en el Ibex) y las promotoras Neinor, Aedas, Metrovacesa y Vía Célere, consultados sobre sus previsiones de futuro.
Dentro del inmobiliario, la recuperación ha sido muy rápida en el sector terciario (oficinas, retail, hoteles o logística) con récords de inversión en los últimos años, especialmente por la aparición de socimis y la apuesta de los inversores internacionales. “En ausencia de externalidades el ciclo alcista debería llegar hasta, al menos, 2022. Las externalidades pueden venir de un shock geopolítico o económico mundial, como un conflicto mundial, una recesión en EE UU o una fuerte ralentización del crecimiento en China que acabe por afectar a Europa, o de factores de política interna en España como la tensión por la situación de Cataluña o la inestabilidad política, que impide acometer reformas económicas serias y muy necesarias”, opina Ismael Clemente, consejero delegado de Merlin Properties. “Lo que mata a los mercados y a la economía en general es la incertidumbre y la inseguridad, especialmente la inseguridad jurídica que provocan los bandazos de los países por cambios bruscos de orientación política de la economía por sus gobiernos”, añade el directivo. Señala, de hecho, a las amenazas externas (geopolítica y económica) y a las “internas por la amenaza secesionista o la extrema inestabilidad del panorama político”.
Juan José Brugera, presidente ejecutivo de Inmobiliaria Colonial y del Círculo de Economíacorrobora la idea de una continuidad con el ciclo alcista: “La evolución del sector es paralela a la economía. Aunque con mayor moderación en las cifras de crecimiento, los fundamentales que impulsan la economía española se mantienen firmes y sólidos, por lo que nada debería cambiar al menos en los dos o tres próximos años”. Bajo su punto de vista, el inmobiliario patrimonialista (de este tipo de activos terciarios dedicados al alquiler) es un sector más estable: “Un segmento con probada capacidad de resiliencia en el que los ciclos no se truncan de manera repentina, por lo que las amenazas no son tales en momentos de cambios moderados, en los que el crecimiento y los fundamentales que lo impulsan se mantienen en una evolución positiva”.
En el caso de la construcción de vivienda, la recuperación comenzó más lenta tras la crisis del ladrillo de 2008, que se llevó por delante al sector. “Tenemos por delante un ciclo largo y positivo, sin perjuicio de que pueda existir alguna corrección puntual -especialmente, en determinadas zonas- sustentada en la existencia de una demanda fuerte y sostenida de obra nueva. Que este ciclo se prolongue en el tiempo depende de todos los actores que conformamos el sector. Tenemos que comprometernos en la creación de un mercado con incrementos de precios y de actividad sostenibles”, opina David Martínez, consejero delegado de Aedas Homes, promotora de viviendas controlada por el fondo Castlelake. “En cuanto a la duración, no podemos olvidar que el sector ha registrado un crecimiento vigoroso en los últimos cinco años y que antes o después esta recuperación deberá moderarse, lo cual será sano. Siendo optimista, y con los datos de crecimiento que se esperan en este 2019, los pisos subirán un 5% y los alquileres un 7%, y adaptando el sector a las nuevas demandas que se están generando, se podría esperar que hasta 2021, como mínimo, continuase el ciclo expansivo del sector. Posteriormente, el mercado continuaría con cifras positivas y normalizadas”, añade.
De opinión similar es Juan Velayos, consejero delegado de Neinor Homes, que debutó en Bolsa en 2017, convirtiéndose en la primera promotora en hacerlo en una década: “Sin duda, sigue sin existir un equilibrio entre la oferta y la demanda, que todo apunta se extenderá los próximos dos o tres años, por lo que mientras no exista esa estabilidad, es probable que este periodo sigue teniendo un desarrollo positivo”. Pero el gran objetivo del sector, prosigue Velayos, “debe ser construir un mercado estable, que, si bien es un hecho que siempre existirán ciclos económicos, sea un sector menos propenso a sus efectos, para que sean más suaves”.
“No tenemos previsto en el corto y medio plazo el final del periodo de crecimiento del sector inmobiliario en el que nos encontramos”, afirma Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de Vía Célere, controlada por el fondo Värde Partners, y de la patronal de promotores APCE. “La única circunstancia que podría frenar este crecimiento del sector inmobiliario sería la escasez de suelo edificable, lo que limitaría la capacidad de las promotoras de construir nueva vivienda y, por tanto, dar respuesta, con precios competitivos, a una demanda cada vez mayor”, asevera.
“Observamos una dinámica positiva del mercado residencial, con unos fundamentales que se mantienen sólidos, principalmente respaldados por un fuerte mercado laboral y por el dinamismo del mercado hipotecario. Creemos que el volumen de actividad, sobre todo en cuanto a producción de vivienda nueva se refiere, dispone de amplio recorrido”, coincide Jorge Pérez de Leza, consejero delegado de Metrovacesa, la centenaria inmobiliaria controlada por Santander y BBVA y que regresó a Bolsa el pasado año. “La economía española sigue creciendo a un ritmo muy saludable pese a determinados signos de desaceleración y estimamos al menos tres años de crecimiento económico en España, durante los cuales el crecimiento de empleo, que es el principal motor para la compra de viviendas, seguirá siendo positivo. Además, no hay que olvidar que el ciclo de la promoción residencial suele presentar una dilación de dos años respecto del ciclo macroeconómico”, añade.
Noticia: https://cincodias.elpais.com/cincodias/2019/01/11/companias/1547232177_629589.html